GUADALAJARA

Tamajón homenajea a Lucía Cuevas, la maestra centenaria nacida en Palancares

La totalidad de los vecinos de Palancares y un numeroso grupo de Tamajón, celebraron este pasado sábado, día 27 de agosto de 2016, en Palancares un acto de homenaje en honor de doña Lucía Cuevas Serrano, maestra de profesión, que cumplió 100 años el pasado 6 de julio

REDACCION | Lunes 29 de agosto de 2016
La totalidad de los vecinos de Palancares y un numeroso grupo de Tamajón, acudieron al homenaje que este pasado sábado, día 27 de agosto de 2016, se celebró en honor de doña Lucía Cuevas Serrano, maestra de profesión, con motivo de su centésimo cumpleaños.

Lucía goza de buena salud y “mantiene su buen humor y optimismo de siempre”, asegura su familia, pese al siglo de vida que la contempla. El acto tenía lugar a pocos pasos de la casa familiar en la que vino al mundo, el día 6 de julio de 1916, hace poco más de un siglo. Hija de una familia larga, de cuatro hermanos, dos tristemente fallecidos antes de tiempo, Lucía fue maestra de Tamajón durante 15 años, como titular de la escuela de niñas, que entonces tenía cerca de 50 alumnas.

Su trayectoria profesional empezó en el año 1942 en el barrio de La Ventilla de Madrid, en el Colegio San Francisco Javier, dependiente de la Junta de Protección de Menores del entonces Ministerio de Justicia. Antes de ejercer en Tamajón, lo hizo también en los guadalajareños pueblos de Robledo de Corpes, Cañamares, Anchuela del Pedregal y Maranchón.

Permaneció en Tamajón entre los años 1960 y 1975, y fue premiada por el Ministerio de Educación con 10.000 pesetas por su dedicación ejemplar, ya que en alguna ocasión tuvo que hacerse cargo también de la escuela de niños, sumando entonces más de un centenar de alumnos, entre chicos y chicas, por la falta de maestro para ellos. Tomó posesión como maestra de Tamajón al comenzar el curso de 1960, con 44 años, siendo alcalde Vicente Gamo Serrano, y cesó en 1975 con 59 años, siendo alcalde Manuel Esteban de la Morena, quien estuvo presente en el homenaje. Después se trasladó a Madrid para seguir ejerciendo la docencia, hasta su jubilación.

El acto lo abrió Darío Santos García, que fue su compañero de trabajo durante 5 años como maestro de niños en Tamajón. Lo hizo con unas palabras emotivas y llenas de recuerdos, ternura y agradecimiento, pues la villa agallonera fue su primer destino profesional. Desde entonces, Darío está ligado a Tamajón porque allí encontró a su media naranja.

A continuación intervino su sobrina, María Jesús Gordo, en nombre de la familia, haciendo un relato detallado de la vida laboral y familiar de Lucía. Tomó posteriormente la palabra el diputado provincial de Servicios Sociales, Juan Pedro Sánchez Yebra, para felicitar a la maestra y a su familia, y para entregarle un recuerdo entrañable, a modo de acta de nacimiento encuadrada en un pergamino. Cerró el acto, el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban de la Morena, haciendo un recorrido histórico por la vida de Lucía. Resaltó el regidor el cambio experimentado por los pueblos y sus gentes en un siglo en el que la centenaria ha vivido República, Monarquías, y dictaduras hasta la llegada de la Constitución, en 1978.

Además, Esteban resaltó la función de los maestros en el medio rural de entonces. “Eran una pieza fundamental en la cotidianidad de los pueblos, y no sólo en su labor más importante, la enseñanza, también en otras, puesto que ejercían de asesores y consejeros de los vecinos. Sin duda todos vivimos mejor gracias a personas como tú, que entregasteis vuestros mejores años al servicio de los demás, en éste caso tus alumnos y alumnas de Tamajón que acudían a la escuela, también en el invierno, cuando había una humosa estufa de leña, en el mejor de los casos, y en otras ocasiones, una lata con ascuas para que, por lo menos, los pies se mantuvieran calientes un ratito por la mañana”, recordó Esteban.

El alcalde de Tamajón hizo entrega de una placa en nombre de los todos los vecinos y de las que fueron sus alumnas. Tres de ellas, María Mercedes, María Teresa y Pilar estaban allí presentes, y compartieron con cariño sus recuerdos de aquella etapa de su vida con todos los presentes. También asistieron el primer teniente de alcalde, Francisco Martos, y Manuel Esteban, el alcalde en ejercicio cuando doña Lucía fue trasladada de Tamajón. “Te hago entrega de ésta placa para que la disfrutes muchos años y para que tu familia la custodie con el mismo afecto con el que ha conservado las actas de tu nombramiento y cese como maestra de Tamajón, la resolución de aquel premio que tan merecidamente recibiste, y esas fotografías emotivas que nos evocan a todos recuerdos entrañables”, le dijo Eugenio Esteban.

Después de la entrega de la placa, se ofrecieron unos aperitivos y una limonada por cuenta de la familia y del Ayuntamiento. Como cada año, Lucía pasa el verano, huyendo de los calores de Madrid, en su pueblo natal, Palancares, donde se siente a sus anchas.

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